Haiti, la injusticia de la naturaleza
Haiti no es precisamente uno de los más seguros lugares del mundo, se encuentra en la ruta exacta de los huracanes y vive cada año, con la llegada de la temporada de huracanes, la destrucción y el dolor, que agregados a una miseria cotidiana, no resulta más que en mayor empobrecimiento y tristeza para uno de los lugares más desposeidos del Caribe.
Haiti que comparte con República Dominicana el territorio que Colón, avistó en su primer viaje al nuevo mundo, y que bautizó como La Española, fue luego de una colonia española, una colonia francesa, tristemente célebre por el grado de exclavitud que vivió bajo el férreo yugo colonialista.
Eso mismo le hizo ser segundo país emancipado en el continente y además el único que logró romper la exclavitud de manera permanente. Borrando de su historia una triste y vergonzosa practica implantada desde el descubrimiento.
Ha tenido una situación política complicada, en la que se han turnado las dictaduras y los gobiernos democráticos, al mismo tiempo que han habido tumultos y golpes de estado. Es un país pequeño y pobre, un país agrícola básicamente, que con la llegada de los huracanes no puedo menos que sentirse devastado. El pueblo en su mayoria más del 70% vive en la pobreza, subsistiendo con menos de dólares diarios. No hay nuevos empleos, la educación es escasa, muchos haitianos no logran ni siquiera asistir a la escuela, la salubridad es deficiente y la economía informal apenas empieza a vislumbrarse.
Habitan en este país cerca de 8 millones de personas, que este año han visto ensañarse con su territorio a 4 huracanes, cada uno ha dejado un saldo en destrucción enorme, que no deja de retrasar el pobre adelanto que tenga el país. La infraestructura interna de puentes y carreteras fue seriamente dañada al paso de Hanna, Fay y Gustav, que hicieron de la isla imágenes dántescas de destrucción y muerte, y 800,000 desplazados.
Ike no fue menos cruel con Haiti, destruyo las casas de personas que ahora viven en locales comunitarios y escuelas, lo que está afectando grandemente la escasa educación de los pocos que reciben educación. El país está entre los menos alfabetizados en el mundo, apenas 50% de la población va a la escuela y menos del 20% llega siquiera al quinto grado.
El Huracán ha dejado sin techo a millares y hoy, miles de niños no pueden regresar a las aulas porque sencillamente muchas fueron semidestruidas y otras desaparecieron completamente bajo las castigadoras lluvias y vientos de Ike.
La ayuda no se ha hecho esperar, a través de Unicef y otros organismos, llevar alimentos y medicinas a los haitianos ha sido una tarea enorme, pero esto es un socorro momentáneo, la pobreza del pueblo de Haiti sin duda se ve agravada con la devastación climática causada por los 4 huracanes, esperan tiempos aún más duros para el pueblo entero, enfermedades que nunca faltan luego de las catástrofes, escuelas cerradas que aumentan el número de gente sin acceso a la educación, aún más falta de alimentos de la que había antes de los huracanes, la vida no es nada fácil en este pobre país del caribe.
Tal como lo dijo el Director para América Latina de UNICEF, llegado a Haiti para evaluar la situación y ayudar a los damnificados, ante la pobreza ya existente, 4 huracanes uno tras otro en Haiti, son de verdad, una tremenda injusticia.
Tags: catástrofes, enseñanza, videos

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